GESTIÓN INTEGRAL DEL RECURSO HÍDRICO Y SANEAMIENTO BÁSICO EN EL MUNICIPIO DE SÁCHICA, BOYACÁ

Por: Juan Esteban Camacho, Nelson David Reyes e Iván Felipe Durán 

El texto está basado en una entrevista hecha a Sergio Cabra Sierra (Gerente de la Empresa de Servicios Públicos).

Como gerente de la Empresa de Servicios Públicos de Sáchica, mi misión trasciende la simple administración de tubos y tanques. Nos encontramos en una región de Boyacá donde el equilibrio hídrico es frágil pero vital para nuestra economía basada en el turismo, la hotelería y la agricultura. Este informe detalla el esfuerzo monumental que realizamos para gestionar el ciclo completo del agua: desde que nace en nuestras montañas hasta que, tras ser usada por la comunidad, es devuelta a la naturaleza en condiciones óptimas.

El reto que enfrentamos es doble. Por un lado, la potabilización, donde hemos logrado llevar el Índice de Riesgo de la Calidad del Agua (IRCA) a un histórico 0 %, garantizando salud pública. Por otro lado, el saneamiento básico, representado en el ambicioso proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), una obra de más de 7 mil millones de pesos que salda una deuda ambiental histórica con el Río Sáchica.

La planta de tratamiento de agua potable (PTAP) que operamos hoy no nació de la nada. Tiene un trasfondo social profundo que se remonta a unos 35 años atrás, durante la administración del alcalde Héctor Piraquive. En ese entonces, la contratación pública era distinta; no solo se invirtieron recursos del municipio, sino que la mano de obra fue puesta por la misma población de Sáchica. Los abuelos y padres de nuestros actuales usuarios cargaron piedras y mezclaron cemento para levantar los cimientos de lo que hoy nos da vida.

La planta se localiza en el sector de El Calvario. Muchos se preguntan por qué en ese punto exacto. La respuesta es técnica: la altura geográfica. El predio, originalmente de la parroquia y donado al municipio, nos permite operar por gravedad. Esto significa que el agua fluye naturalmente hacia los hogares, reduciendo drásticamente los costos de energía por bombeo y asegurando que, incluso ante fallas eléctricas, el suministro no se interrumpa inmediatamente.

Sáchica es un municipio que respira según el calendario. Tenemos 1.325 usuarios fijos, pero nuestra infraestructura está diseñada para la elasticidad. En un fin de semana normal, pasamos de abastecer a la población local a cubrir la demanda de entre 7.000 y 10.000 personas, debido a la gran afluencia en hoteles y restaurantes. Actualmente, contamos con cuatro tanques con una capacidad total de 350 metros cúbicos, pero para asegurar el futuro, este año iniciaremos la construcción de un nuevo tanque de 400 metros cúbicos adicionales.

Nuestra seguridad hídrica depende de la diversificación. No dependemos de una sola fuente. Contamos con:

- Vereda Quebrada Arriba: captación superficial por nacimiento.

- Sector Ritoque: segundo punto de nacimiento.

- Vereda Villa Rosita: un pozo profundo que nos da respaldo en sequías.

- Río Chíquiza: captación complementaria para equilibrar la oferta hídrica.

Aunque la planta tiene décadas de historia, la hemos tecnificado para cumplir con la ley colombiana. El proceso es el siguiente:

- Aireación y Polibex: al recibir el agua, usamos aireadores y equipos Polibex especializados en atrapar partículas de hierro y sedimentos gruesos.

- Floculación y coagulación: en cámaras específicas, agrupamos las partículas pequeñas (flóculos) para que pesen y caigan al fondo.

- Sedimentación: aquí se hace la clasificación de sólidos, bacterias y partículas que no fueron atrapadas antes.

- Filtración multicapa: el agua atraviesa lechos de grava y arena de distintas granulometrías, retirando cualquier rastro de turbiedad.

- Desinfección con cloro gaseoso: es el proceso más delicado. Usamos cloro en estado gaseoso para eliminar el 100 % de patógenos antes de almacenar el agua en los tanques de distribución.

Basándonos en las licitaciones y memorias de cálculo de los anexos técnicos, la nueva Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) es la obra de ingeniería más compleja que ha visto el municipio.

La PTAR se ubica en la vereda Espinal, finca El Tiboly, a una altura de 2.115 msnm. El lote fue seleccionado tras estudios de impacto ambiental y está a 1,5 km del casco urbano, conectándose por la vía Sutamarchán-Sáchica.

El valor total de $7.091.285.467,76 se justifica en un despliegue técnico sin precedentes:

- Reactor Biológico: $2.223 millones.

- Pretratamiento: $143 millones.

- Sedimentador Secundario: $415 millones.

- Urbanismo y casetas: $578 millones.

Hemos proyectado esta planta para que sea útil durante las próximas décadas. Según el título E del RAS 2000, la población horizonte al año 2048 será de aproximadamente 6.726 habitantes permanentes, con un caudal medio de 14,24 litros por segundo (l/s). Esto garantiza que Sáchica pueda seguir creciendo sin colapsar su sistema de alcantarillado.

Para mis colegas y los evaluadores de la institución, es vital entender que operamos bajo un marco legal estricto:

- Resolución 0330 de 2017: define los parámetros de diseño para sistemas de agua y saneamiento.

- Resolución 631 de 2015: establece los límites máximos permitidos para vertimientos en cuerpos de agua superficiales.

- Eficiencia de remoción: nuestra meta técnica es alcanzar una remoción de Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO₅) y Sólidos Suspendidos Totales (SST) superior al 90 %.

 

La planta contará con un sistema de lodos activados con aireación extendida. Este sistema usa sopladores que inyectan oxígeno controladamente mediante sensores de nivel ultrasónicos y controladores lógicos programables (PLC).

El costo de operación se mantiene regulado por la Comisión de Regulación de Agua Potable (CRA). Cobramos el metro cúbico a $1.100 pesos. Gracias a nuestra eficiencia y al IRCA en cero, aplicamos los siguientes subsidios:

- Estrato 1: subsidio del 70 %.

- Estrato 2: subsidio del 40 %.

- Estrato 3: subsidio del 15 %.

Aunque la comunidad no participa directamente en el mantenimiento técnico de la planta (por seguridad y complejidad), sí son nuestros aliados. Lideramos campañas en colegios públicos y privados, entendiendo que los niños son los mejores multiplicadores de la conciencia sobre el ahorro del agua.

Como gerente, mi visión es dejar una Sáchica con seguridad hídrica total. La combinación de una planta de potabilización con IRCA de 0 % y una nueva PTAR de última tecnología posiciona a nuestro municipio como líder en Boyacá.

Esta labor técnica, que involucra desde ingenieros civiles y químicos hasta técnicos operativos que vigilan la planta las 24 horas, tiene un solo fin: servir. Porque como servidores públicos, nuestra mayor contraprestación es la salud y el bienestar de cada familia sachiquense que abre su grifo y recibe vida en forma de agua pura.

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