Por.: Alisson Castellanos, Camila Landa, Yalile Castro y Carla Jaimes.
El siguiente texto está basado en las entrevistas realizadas a Lucía Vargas y Juan Antonio Vargas Corredor, como parte del proyecto Memoria del Agua en el área de Ciencias Sociales del municipio de Sáchica.
Hoy les voy a contar un poco sobre el río Sáchica. Soy nativa
de este lugar, nacida y criada en Sáchica, Boyacá, vereda El Espinal.
El río Sáchica, antiguamente, era una quebrada que provenía
de Samacá. Debido a las lluvias en el Alto Ricaurte, se formó un cauce bastante
grande hasta convertirse en un río. Este pasa por Chíquiza, la vereda Villa
Rosita, se une con el río Iguaque y continúa frente a Sáchica.
El río se utiliza principalmente para la agricultura,
especialmente para cultivos como cebolla, hortalizas y tomate. También se usa
para abastecer a los animales, llenar reservorios y mantenerlos, especialmente
cuando el río está bajo. En el pasado, se construyeron canales para regar
predios. Por ejemplo, en La Churubita se sacó un canal para regar terrenos
hacia Villa Rosita. En el sector de las pinturas rupestres, cerca de la
confluencia del río Chíquiza y el río Samacá, también se construyó un canal
para regar predios. De hecho, hay un sector de la vereda Arrayán que se llama
"Canales" porque por ahí pasa uno de estos canales que viene del río.
Desafortunadamente, el río también ha sido utilizado para
depositar desechos del municipio. Antes, el alcantarillado llegaba directamente
al río frente al pueblo. Ahora, aunque se hace lo mismo pero más abajo, se está
construyendo una planta de tratamiento de aguas residuales.
Durante los años que he vivido aquí, ninguna administración
municipal ha tomado medidas serias sobre el uso o manejo que la comunidad le da
al agua del río. Deberíamos investigar más sobre las cuencas hídricas que
desembocan en el río Sáchica, cuidarlas, reforestarlas y evitar que se les
arroje basura.
Algunas problemáticas que enfrenta el río incluyen la
contaminación por aguas negras, lo que impide que el agua se utilice para los
cultivos como antes. Durante el invierno, el río crece y se lleva cultivos,
motores, mangueras e incluso animales. Por ejemplo, en el año 2024, el río se
llevó una ternera que quedó frente al olivar.
Hace años, el río era ancho, pero debido a los veranos
intensos, ahora es muy angosto. Esto ha reducido su capacidad para suministrar
agua a los cultivos. Además, los colindantes del río ya no respetan su cauce,
ya que han vendido lotes a la orilla. Tengo entendido que el río debería tener
al menos treinta metros de ancho, pero ahora mide apenas tres o cuatro metros. Esto
se debe en parte a que el cauce se ha tapado con árboles y sedimentos.
Otra fuente de contaminación proviene de una empresa de
piedra llamada Calizas, cuyos residuos han llegado a la orilla del río. Además,
la gente arroja empaques de químicos y basura cerca del río, lo que genera una
acumulación de desechos. Aunque no hay muchas viviendas que dependan
directamente del río, los olores que emanan afectan a los vecinos.
El río no ha sido objeto de programas o planes municipales
para su recuperación. Nadie hace nada por él.
El cambio climático también afecta al río. Durante los
veranos intensos, el río se seca completamente, y en ocasiones no corre ni una
gota de agua. En los últimos dos años, el clima en Sáchica ha cambiado
drásticamente. Antes, llovía muy poco, pero ahora los patrones de lluvia son
impredecibles.
Otro problema es la construcción de pozos, que succionan el
agua y no permiten que el río se alimente adecuadamente. Sería importante
investigar la legalidad del uso y abuso que se ha hecho del río, ya que esto ha
impedido que mantenga un caudal suficiente para sobrevivir.
El río Sáchica no tiene influencia en el turismo, aunque
algunas personas pasan por su orilla para visitar las pinturas rupestres. Sin
embargo, cuando el río llega a Sáchica, se mezcla con aguas negras y termales,
lo que lo vuelve insalubre. Si el río tuviera agua limpia, podría convertirse
en un atractivo turístico.
Hace muchos años, el río era mucho más ancho, similar al río
Magdalena. En esa época, llovía mucho y había una gran cantidad de árboles.
Ahora, debido a la tala y la falta de vegetación, el río ha perdido su caudal.
Antiguamente, incluso existía un servicio de bogas, personas fuertes que
cruzaban a la gente de un lado al otro del río. Estas personas cargaban a los
pasajeros sobre sus hombros, incluso llevando a dos personas a la vez. Era un
servicio de confianza, ya que la gente les entregaba prácticamente su vida.
Otra curiosidad del río es que, cuando llovía, se producían
deslizamientos en las orillas, dejando al descubierto tumbas indígenas. También
hay historias de personas que iban a bañarse al río y terminaban más embarrados
que limpios, debido a la falta de agua suficiente.

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