LA POLÍTICA DE NUESTROS ANTEPASADOS

 Por Jesús Adolfo Carrizosa, Yonier Alipio Yagama y Camilo Andrés Rodríguez


Es nuestro deseo compartirles las interesantes ideas e inquietudes que han surgido de una plática con el profesor Jorge Adolfo Fonseca Becerra sobre la democracia y la forma de gobierno en Sáchica, Boyacá.

Tuvimos una charla honesta y amena tratando temas importantes que nos hacen reflexionar y debatir acerca de cómo se gobernaba en nuestra comunidad y el cómo es ahora.  Y cómo no hablar del tan olvidado significado de la Democracia, “Demos: pueblo y Kratos: Autoridad, que  no se debería traducir en otra cosa diferente  que “ la voluntad del pueblo”. Sin embargo, estamos lejos de ejercer este magno derecho, pues en  la actualidad y según esboza el profesor Jorge Adolfo Fonseca Becerra, nuestra juventud está enfocada en otro tipo de banalidades que están conllevando a un vacío político, social y hasta jurídico porque cada vez más, vemos un alejado sentido de pertenencia a nuestra historia y sin el conocimiento de la misma careceremos de criterio para tomar decisiones acertadas a aquellas nuevas clases políticas emergentes no solo en nuestra Sáchica sino  en toda nuestra patria; en donde cada vez es más frecuente que nosotros como compatriotas otorguemos nuestro voto (algo tan importante y decisivo para nuestras familias, nosotros mismos y nuestros futuros hijos)  por una prebenda económica que resulta sin duda alguna solo en la compra de nuestras conciencias y  con ellas los resultados de malos gobiernos que solo buscan usufructuarse con el dinero de las barcas gubernamentales, olvidando por complemento los compromisos adscritos al momento en que sus postulaciones políticas salen a la luz en aras de ser elegidos como nuestros representantes.

Ahora bien, cómo no hablar de las consecuencias, cuando en la actualidad estamos catalogados como uno de los principales países con mayor corrupción del mundo, con el alza en temas de seguridad que se acrecientan día a día y por supuesto con el abandono del gobierno a sus promesas, que solo fueron flor de un día.

Está en nuestras manos y en nuestras conciencias buscar elecciones asertivas fuera de las maquinarias políticas que han corrompido un sistema de elección popular democrático, convirtiéndolo casi en una monarquía en donde ya está predispuesto quién estará al mando de nuestra fuerza política, ¿Por qué no enfocarnos en rescatar nuestros propios derechos? Esos por lo que alguna vez Simón Bolívar luchó y que posiblemente en su tumba esté lleno de dolor al ver que su lucha fue en vano. Dignifiquemos la política social, busquemos candidatos que tengan claras las necesidades no solo de nuestro entorno cercano, sino del contexto global nacional, orientado a recopilar y reorganizar nuestros recursos económicos. Busquemos las entidades de control pertinentes para que de esta manera empecemos esa lucha que nos debemos en aras de reencontrarnos con el derecho a la “Democracia”, esa que hemos ganado a pulso y que no podemos perder para convertirnos en una política dictatorial, amañada, con búsqueda de perpetuidad en el poder solo para efectos de beneficios individuales, donde solo importa lo que piensen y designen los grandes poderíos económicos solo para hacerse más ricos, para que cada día sean menos los que piensan y opinan diferente, pues ellos se convierten de manera inmediata en los enemigos y blanco militar porque no pueden ni deben permitir que el pueblo piense y reaccione bajo el análisis de su propia actualidad.

Ahora, ¿será responsabilidad solo de unos pocos?, ¡Por supuesto que no! Es una obligación de nosotros los jóvenes y los adultos salir de esta catarsis en la que venimos envueltos desde hace tanto tiempo; o solo hagamos una pequeña reflexión: ¿qué sucede cuando en algún lugar nos encontramos en una situación en donde nuestros derechos son atropellados? Tristemente, muchos de nosotros solo nos hacemos a un costado y preferimos callar y buscar otro modo de obtener el resultado a nuestra necesidad en vez de encarar la situación, nuestro derecho y el resultado que es el esperado a nuestro requerimiento, pero claro, luego pensamos que si pongo la queja de nada servirá, estamos en el país del Sagrado Corazón y acá todo es válido, todo es permitido o por el contrario si nos enfrentamos y exigimos, pasaremos de ventanilla en ventanilla a contar lo que nos ha sucedido, de citación en citación solo para al final del día nos den un “lo lamentamos mucho pero la cuantía es menor por ello no desviaremos nuestros valiosos recursos en búsqueda de una solución”. O, de la verdad inclusive que es lo que más sorprende y así vemos como poco a poco la justicia se aleja de su real enfoque; por supuesto no podemos generalizar y decir que “todos son iguales”, pero qué triste es ver que son tan pocos los que no somos o pensamos solo en nuestro bien particular, tan pocos los que nos levantamos a decir que esto debe cambiar, que no podemos continuar simplemente resignándonos a que pasemos sin pena ni gloria.

Pero como no se trata solo de llorar sobre la leche derramada, sino que este artículo logre dar una breve apertura a un llamado de conciencia, vamos a retomar en parte las recomendaciones de nuestro entrevistado: llamado a la conciencia ciudadana en donde ya estamos teniendo mesas de concertación y mesas públicas que se están abriendo por parte de nuestros gobiernos locales para darnos una retroalimentación de los planes de gobierno, su evolución, las novedades de ejecución, lo que está retrasando la entrega de presupuestos, el manejo de prioridades, calamidades administrativas, reportes y controles de veeduría ciudadana a las cuales tenemos la posibilidad y deberíamos de acceder para conocer cómo nuestra decisión de gobierno viene desarrollándose.  Escuchar atenta y detenidamente todos los planes de gobierno de los diferentes postulantes para hacer una matriz DOFA (debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas) con cada una de las propuestas, pues en muchas oportunidades (por no decir que casi siempre) ni siquiera nos tomamos el trabajo de enterarnos de las propuestas. Dar la posibilidad a nuevos partidos políticos para hacer contrapeso a las maquinarias tal y como ya ha pasado y evidenciado en las anteriores elecciones, en donde vimos con sorpresa que por ejemplo en la ciudad de Bogotá, más exactamente en las elecciones de la Alcaldía Mayor, uno de los postulantes de un partido nuevo e independiente llegó a estar en la terna y por pocos votos se le negó la posibilidad de estar en este puesto.  Incentivar desde nuestro propio compromiso la no compra y/o trasteos de votos para cualquiera de las elecciones a las que tenemos derecho. Denunciar las irregularidades en el libre desarrollo del manejo de elecciones. Denunciar cualquier tipo de anomalía tanto política, como social y jurídica así tengamos la necesidad de tener tiempo adicional para las denuncias, pues a hoy, por las faltas de las ellas no podemos tener aún datos estadísticos claros, precisos y concisos de los delitos más significativos que permitirían planes de acción para subsanar, mejorar o ahondar en aquellos cambios normativos tan necesarios por estos días.

 Con este breve artículo nos permitimos dar un esbozo de lo malo, pero también lo bueno para construir un nuevo futuro y eso solo se dará si todos ponemos nuestro granito de arena, buscamos las alternativas, cambiamos y aperturamos nuestra conciencia y nuestra mente para construir un país desarrollado, social y cultural y mentalmente hablando, esto lo logramos, pero todos unidos y remando al mismo lado con fuerza y ahínco.

En conclusión, las reflexiones del profesor Jorge Adolfo Fonseca nos invitan a cuestionar la efectividad de la democracia en nuestra comunidad, a considerar la participación de los jóvenes en la política y a reflexionar sobre la transparencia, la corrupción y la calidad de nuestro sistema de gobierno. Es crucial fomentar una ciudadanía informada y comprometida para construir una sociedad más justa y equitativa en Sáchica. 

¡Vamos todos unidos a un nuevo futuro, lo podemos lograr!  

 

 

Comentarios

  1. En cuanto a mi comentario al respecto, veo que el profesor e. Su parte lo que más habla es de que se tiene poco conocimiento para saber elegir a los mandatarios y de esto ha surgido mucha corrupción tanto en lo municipal y nacional.
    Mi aporte, es que debemos estar más pendiente y cuando se llegue el tiempo de elecciones saber elegir y revisar muy bien los planes de Gobierno, así como tener en cuenta a los jóvenes preparados para ejercer estos cargos políticos. Gracias

    ResponderEliminar

Publicar un comentario