Por Yale Magali Yagama Corredor
Este texto está basado en una entrevista hecha al señor Luis Alberto
Malagón sobre la educación durante el siglo XX en Sáchica.
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| Luis Alberto Malagón |
En la antigüedad era muy difícil ya que los profesores le pegaban a uno mucho y nuestra casa era muy lejos de la escuela. Durábamos dos horas para llegar. Los caminos eran muy feos cuando llovía. Era muy resbaloso y no podíamos llegar sucios al salón porque si no la profesora nos pegaba por llegar así o en realidad nos pegaba por cualquier bobadita. Donde vivíamos era muy invernoso y demasiado montañoso para caminar. Las profesoras nunca nos entendían cuando llegábamos tarde y tampoco eran comprensivas cuando llegábamos con las alpargatas rotas o sucias. Nosotros no teníamos para comprar zapatos porque éramos muy pobres. Los únicos zapatos que teníamos eran para salir al pueblo. Nos los colocábamos entrandito al pueblo.
Ellos nos pegaban mucho. A veces tenían
sus razones porque sinceramente nosotros éramos desjuiciados y no llevábamos
las tareas no porque no quisiéramos sino porque no nos daba tiempo con los
quehaceres de la casa, también porque ellos no explicaban bien y sufríamos para
lavar los uniformes.
Los profesores eran demasiado estrictos
y muchas veces nos pegaban sin razón. La profesora conmigo fue muy fregada y mi
papá le hizo una invitación y nunca llegó.
Era una sola profesora y un
rector que llegaba de vez en cuando, nos saludaba y las clases eran extensas.
Explicaban una vez. Si entendió bien y si no tocaba preguntar a los compañeros.
Las escuelas eran echas de adobe
y las tejas de paja. Ya luego fueron tejas de barro y crearon puertas y
ventanas grandes de madera.
En esa época no nos daban alimentación
en la escuela. Mi papá y mi mamá sacaron una contrata con unos amigos que vivían
cerca de la escuela para que no nos tocara tan lejos. Entonces yo iba donde un
señor llamado Alberto Enrique. Ese señor ya hace mucho tiempo que se murió. Él
lo único que nos daba era chocolatico y un pancito. Ya luego de comer teníamos
que regresar directico al salón.
En esa época no había transporte.
Nos tocaba todos los días a pie. Nos tocaba salir a las 6 00 am, porque eran
dos horas de camino y la entrada a la escuela era a las 7 30 am. Nos tocaba
caminar juiciosos para no llegar tarde y así no recibir regaños de las
profesoras y la salida de la escuela era a las 4 00 pm. Había compañeros que vivían
más lejos y tenían que caminar mucho más, como también había otros que solo se
gastaban media hora, veinte minutos, porque sus casas quedaban alrededor de la
escuela.
En esa época no exigían uniformes
y si los había yo nunca los conocí porque mis padres eran de bajos recursos.
Eso era bien liempiecitos pero con ropa remendada de todas las maneras. Lo
único nuevo lo utilizábamos el día domingo para ir a la iglesia.
Se debía presentar uno lo mejor
que se podía a pesar de las circunstancias, aunque no se manejaban uniformes debíamos
ir limpios y lo más puntuales que se pudiera, porque si no los profesores no
nos entendían y nos regañaban y nos pegaban. Entre compañeros nos dolía que nos
pegaran porque sabíamos que no era fácil la situación.
Los útiles que pedían era la
cartilla Cherry. Un cuaderno y un lápiz para poder hacer las tareas. Con la
situación de antes conseguir todo eso era un lujo.
Para estudiar en la universidad
tocaba tener recursos suficientes y también el tiempo. Y yo estudié hasta donde
pude. Seis meses y me retiré, porque con esa profesora que tanto me pegaba yo
le agarré fue miedo al estudio.
Los padres hacían lo posible por
darnos el estudio pero las circunstancias y los profesores le quitaban a uno
las ganas de ir a estudiar. Las escuelas eran muy lejos y la falta de recursos hasta
para conseguir un par de alpargatas. No como hora, que todo está a la mano y se
puede conseguir todo.
Apenas yo le dije a mi mamá que
no quería estudiar más porque la profesora me pegaba tanto pues lo que ella me
respondió fue: mijito, si no estudia tocará que se vaya a trabajar con su papá.
Y pues yo viendo las cosas de esa manera, que mi papá no me pegaba como mi
profesora y me evitaba la caminada todos los días y pues no me faltaba comida y
así fue que deje mis estudios. Como a los 16 años salió una promoción en la
emisora Sutatenza. No creo que ustedes la hayan alcanzado a conocer. Entonces
eran cinco cartillas y un tocadiscos. Y me di cuenta que en realidad los
estudios si me servían. Entonces sí señor, me propuse a conseguir la plata.
Entonces fui al banco agrario y saqué un préstamo. Eso hace años, en 1970 salió
eso. Y me compré mi tocadiscos. Costó 800 pesos de ese entonces.
Era más importante hacer los
santos sacramentos. Eso sí era importante para no crecer en la ignorancia. Y
los papás de uno trataban de darle lo que medio alcanzaba. Pero si alcanzaba
para una cosa no alcanzaba para la otra.
El gobierno en esa época no ayudaba
en nada.
En Sáchica en esa época no había
colegios.

La historia es muy interesante, y coincide mucho con la realidad de casanare en esos tiempos.
ResponderEliminarEs algo para razonar y darnos cuenta que hoy en día lo tenemos todo y aun así no lo valoramos. Mis abuelos también me han contando estas historias tan conmovedoras y he comprendido que el esfuerzo de mis padres es muy valioso para darme lo necesario.
ResponderEliminarEn esos tiempos no habían tantos estratos sociales como lo estamos viviendo ahora, la educación era estricta y muy exigente pero lo que les enseñaban nunca se les olvidaba.
ResponderEliminarPues que la antigüedad pues no tenían los prebilegios de tener estudio y que fuera cerca si no que los colegios eran muy lejos donde vivían los estudiantes que era muy difícil la circunstancias del estudio y que pues ahora hoy en día tenemos el privilegio de ir al colegio y de tener una universidad y hacer una carrera y que todo se a vuelto más fácil para la sociedad y para el estudio.
ResponderEliminarQue en la antigüedad todo era muy difícil y que hoy en día lo poco que tenemos no lo valoramos
ResponderEliminarMi comentario es, que desde mi punto de vista en el tiempo de antes era muy difícil lograr ser un profesional ya que los padres si tenían para un hijo no tenían para el otro, ya que tenían varios hijos, al igual no habia tanto apoyo para estudiar los padres solo les daban hasta quinto de primaria debido a las circunstancias, de igual forma no existía rutas escolares y tocaba a pie y usar alpargatas y uniforme, pero más sin embargo debian cumplir con todo lo establecido.
ResponderEliminarMi aporte es que nosotros debemos valorar y esforzarnos por estudiar y dar buenos resultados ya que lo que nuestros padres nos dan y nos ofrecen es muy gratificante y con esfuerzo de ellos y son oportunidades que depronto ellos no pudieron tener. Gracias
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